La estepa cálida, imponente en los lomajes costeros, vio crecer molinos gigantes que, según cuentan los lugareños, producen una especie de energía.

Ellos nos hablaron de un valle de más al norte, cuyas puertas se abren en una ciudad de antiguos piratas. Nos contaron de la magia, de la poesía y noches en que las estrellas descendían hasta tocar el suelo.

En a penas cuatro días las montañas se abrieron para nosotros, y escuchamos la voz de Gabriela rodeada de constelaciones, para darnos la bienvenida al Valle del Elqui.

//uno
//dos
//tres